13 abr. 2011

Quisiera

Quisiera el exilio del dolor.
Las muertes resignan los corazones
y no dejan de florecer pájaros que se golpean la cabeza.
El diminuto hilo entre aquí y allá es grande,
es un llano del tamaño de una uña,
como la inmensidad del mar
dentro del poro de una piedra,
como la fuerza del río que lleva alimento a las células.

Quisiera el exilio del dolor.
Prefiero el exilio, no quisiera yo matarlo.
Hace parte de aquí, esta es su casa,
talvez le dolería mas al dolor ser expulsado
que tener a la muerte de amiga por otros tantos siglos.
Un guerrero de vil talla es inmortal,
vino a cumplir su trabajo y saldrá a momificar sueños.
Es mejor no verlo por un tiempo.

Quisiera el exilio del dolor.
las manos del indio ya están rotas
solo los hijos ya nacidos son los que portan el estandarte;
los esperan rituales de cosechas,
llamados de lluvia y viento.
Así se exilia el dolor, trabajando la madre,
se calma cuando se le amasa con las manos.

Quisiera el exilio del dolor.
Primero debo regresar, yo soy el exiliado,
llevo miles de años sin volver;
me privé del cielo y su frutos lila.
Volver volviendo, tierra mujer me estoy perdiendo.
Despójame de la ingenuidad
aunque sea por un momento,
que llegaré pidiendo la teta para mamar.