13 abr. 2011

Pisaba

Pisaba el camino sin echar una mirada atrás,
tampoco adelante, solo a los costados.
Solo sabía que algo tallaría,
y se detendría a quitar las piedras que se hundieron en su bota.

Jugaba a patear planetas y a saltar montañas,
a coger hormigas, a romper quebradas.
Se tomaba el río, Fecundaba el suelo.
Dormía en las hojas, cuidaba los cerdos.
Bailaba dormido, tejía el concreto.
Cantaba en el agua, reía sereno
Volaba en las flores, lloraba en invierno.
Bordaba la tierra, sembraba desvelos,
Embriagaba el alma de los mas serenos,
Tropezaba siempre cuando iba subiendo.
Lanzaba la piedra sin tapar el brazo.
Contaba su cuento para los de abajo.

Era el artesano, el pintor, el herrero.
Era el maquinista, era el pordiosero,
el albañil, el loco, el charlatán, el perro,
la mujer preñada, el soñador de un sueño.
La canción cantada, las manos del piano,
la risa del niño, el llanto de usted.
Las cuerdas del cello, el arco, su ataque,
las pisadas vivas del viento chillón.
Era lo que cuelga del árbol de mango,
Era la cigarra, era el canalón.
Era la cintura de la gran montaña,
de la espesa selva, era el cuidador.

Pisaba el camino y lo vuelve a pisar mas fuerte,
tan fuerte que ya golpea mi cabeza.