15 abr. 2011

He olvidado ser lo que solía ser.

He olvidado ser lo que solía ser.
Al fondo del estanque caían los desperdicios
y yo solo me alimentaba de con alimañas satelitales
que nunca dormían, solo vigilaban
Solía ser un danzante con instrumento.
Me retorcía como serpiente para poder sacar lo que mata.
De la caña aprendí a quitarle el miedo a las piedras rojas
y azules y amarillas y verdes.
Con la caña extraje el lamento de mi pueblo,
la espada que les atraviesa la testa.
Les ofrecí vino melodioso para que se embriagaran de olvido
y se alimentaran de cantos.
Del tomatero vacío repetí mi sonido y el suyo
y el de África hermanada y el del suelo que está pisando,
Con la garganta solo gritaba en voz baja
para que uno por uno me pudiera oír.

Ahora recuerdo, no es usted quien curaba
con solo decir unas palabras en un idioma casto,
que tenía una pluma al borde de los labios
que usaba para sacar el almita de las cosas
y que inyectaba un polvo verdoso por las ñatas
para escupir los malos hábitos.
A pasado ya Algún tiempo desde que salí del huevo
pero es una buena noticia encontrármelo recientemente
tan cerca de mi casa.